Hacer ejercicio con altas temperaturas aumenta el riesgo de sufrir deshidratación,
mareos o golpes de calor pero también es muy importante para mantenerse saludable. No hay que subestimar los beneficios del entrenamiento, especialmente para aquellos que enfrentan enfermedades crónicas. En este artículo, algunos consejos para no abandonar tu rutina y cuidarte en días de verano.
Hidratación constante
Mantenerte hidratado antes, durante y después de hacer ejercicio. Tomar agua ayuda a prevenir la deshidratación y mantiene el equilibrio electrolítico. En días de altas temperaturas, evitá las bebidas azucaradas y optá por agua fresca o bebidas deportivas bajas en calorías.
Para pacientes con enfermedades crónicas este punto es esencial porque la deshidratación puede afectar negativamente a quienes padecen enfermedades cardíacas o renales. Beber agua regularmente es crucial para mantener la hidratación y prevenir complicaciones.
Elegir el momento
Planificá tu ejercicio para evitar las horas más calurosas del día. Los mejores horarios son por la mañana temprano o por la tarde noche cuando las temperaturas son más bajas. Esto reduce el riesgo de agotamiento por calor y te permite disfrutar de tu entrenamiento de manera más efectiva.
Ropa adecuada
Te recomendamos usar ropa ligera, que permita la circulación del aire y la evaporación del sudor. Los colores claros reflejan la luz solar y eso ayuda a mantener tu cuerpo fresco.
Cuidado con el sol
No olvides utilizar protector solar para prevenir daños en la piel y, en lo posible, también una gorra para protegerte del sol directo. Esto no solo cuida tu salud a corto plazo sino que también previene problemas a largo plazo relacionados con la exposición solar.
Te sugerimos volver a aplicar el protector solar cada dos horas para que no pierda efectividad.
Conocé tus límites
Escuchá a tu cuerpo y ajusta la intensidad de tu entrenamiento según sea necesario. En días calurosos, es posible que debas reducir la duración o la intensidad de tu rutina para evitar el agotamiento.
Buscá lugares frescos
Elegí lugares con sombra o espacios con ventilación para realizar tus actividades físicas. Esto reduce la exposición al sol directo y disminuye el riesgo de sobrecalentamiento.
Considerá alternativas indoor
Si el calor es extremo, considerá actividades indoor como natación o yoga. Estas opciones te permiten mantenerte activo sin exponerte a las altas temperaturas exteriores.
Cuidados especiales para enfermedades crónicas en climas cálidos
- Consultá a tu médico: Antes de iniciar cualquier rutina de ejercicios o entrenamientos, sobre todo en días calurosos, es crucial hablar con tu médico. Obtener la aprobación médica y orientación personalizada garantiza que tu rutina de ejercicios sea segura y beneficiosa.
- Controlá tu glucosa: Para quienes padecen diabetes, monitorear los niveles de glucosa es esencial durante y después del ejercicio. Ajustá la medicación según las recomendaciones médicas y tené siempre alimentos para controlar la glucosa en caso de necesidad.
- Control de medicamentos: Asegurate de tomar tus medicamentos según las indicaciones de tu médico, incluso durante condiciones climáticas extremas. Algunos medicamentos pueden interactuar con el calor, por lo que es esencial seguir las pautas proporcionadas por tu profesional de la salud.
- Monitoreo regular: Realizá un seguimiento constante de tus niveles de salud. Si tenés una enfermedad crónica como diabetes, hipertensión o enfermedad pulmonar, monitoreá regularmente tus niveles de glucosa, presión arterial y función pulmonar. Cualquier cambio significativo puede requerir atención médica inmediata.
Carolina Vuotto
Farmacéutica
MN 17150